AMBASSADOR - Referencia C12301
Chalet en Majadahonda - Página I

En los últimos años las localidades de Majadahonda y de Las Rozas se han convertido en lo que podríamos llamar "la capital del noroeste de Madrid". A su excepcional situación, con fáciles accesos tanto a través de la carretera de La Coruña como de las nuevas autopistas suburbanas del Noroeste unen su gran dotación de todo tipo de servicios, tanto educacionales y comerciales como deportivos y de ocio.
Ambas localidades forman hoy ya un tejido de enclaves residenciales y pequeñas urbanizaciones sin solución de continuidad y que goza de gran demanda por los madrileños que prefieren vivir fuera del núcleo urbano de la capital.

La zona comprendida entre El Plantío y Majadahonda, muy cerca de la estación de ferrocarril de esta última localidad, es sin duda una de las mas atractivas, pues a su urbanización de muy baja densidad se une la rapidez en el acceso a las salidas a las vías de circulación rápida, lo que nos permite situarnos en la capital en muy breve espacio de tiempo, además de la facilidad adicional que supone la inmediata disponibilidad del ferrocarril de cercanías como elemento habitual de transporte.
En este entorno, en una calle particularmente discreta y tranquila, se encuentra la atractiva propiedad que Ambassador les propone en el presente reportaje y que está constituida por un chalet pareado con una superficie construida de 415 m2 asentado sobre una parcela de 500 m2 de extensión.

En cabecera de página podemos ver dos distintas perspectivas del chalet en las que se aprecia su moderno y atractivo protagonizado por una fachada realizada en ladrillo de doble cocción de color rosado y zonas grandes piezas de pizarra oxidada. La vivienda ha sido terminada el pasado año 2007, por lo que podemos considerarla como prácticamente "a estrenar".
La edificación esta enmarcada por un amplio jardín en forma de L en donde el lateral alberga una pérgola que da espacio para un comedor de verano y el frontal a una atractiva piscina rodeada por solarium en madera de teka y con protección en grandes paneles de cristal templado enmarcados por acero inoxidable, solución esta de gran resultado estético pues se consigue una buena protección de seguridad sin la fractura visual que suponen normalmente vallas realizada en otro tipo de materiales, como es usual encontrar en la mayoría de los casos.

En la imagen: vista en detalle de la piscina y zona de solarium. La vegetación de separación con las parcelas colindantes es de hiedra y de jazmín trepador. En el jardín también encontramos numerosos rosales y ejemplares de acer, cipreses y coníferas así como numerosos macizos de boj, hortensias, calas aromáticas y coníferas.
El proyecto de la vivienda definió una planta principal, primera planta y planta semisótano, con muy cómoda rampa de acceso a garaje. En la zona bajo cubierta se dispone de una superficie diáfana de unos 60 m2, no utilizada actualmente y que sus nuevos propietarios podrán habilitar en función de sus gustos y necesidades.

Vista del porche al que vierte parte de la zona de recibo, con suelo también en madera de teka. A señalar su bonita visera en hormigón desnudo soportado por un original anclaje realizado con cable de acero, lo que le da una gran ligereza visual.
La distribución de la vivienda, por plantas, es como sigue.
En la planta baja: sencillo hall situado tras ascender unos breves escalones, en su izquierda el arranque de los tramos de la escalera a las plantas primera y semisótano y el paso a la zona de recibo; a la derecha el aseo de invitados y un gran gabanero así como el paso al oficio y la cocina.
La zona de recibo nos presenta una bonita zona de transición sobre la que abren el salón, el comedor y un despacho-zona de trabajo, en abierto y con techo a doble altura..

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